Rossini – Tancredi, “Di tanti palpiti”

tancredi_horneLa canción constituye -bajo denominaciones como aria, romanza o cavatina, entre otros- un elemento central del teatro musical en casi todas sus formas.

Este nuevo artículo se suma a los dedicados a géneros como la canción trovadoresca o el lied, tomando como muestra un aria de Gioacchino Rossini -un compositor clave en la transición de la ópera del Clasicismo al Romanticismo-, tomada de su opera seria Tancredi, estrenada el 6 de febrero de 1813 en Venecia.

Tancredi [1813] de Gioacchino Rossini

Tancredi es un tardío ejemplo de ópera seria, género que había reinado en los principales escenarios europeos durante la práctica totalidad del siglo XVIII, apoyado en la espectacularidad de las escenografías y el virtuosismo de los castrati y las prime donne.

Pese al lento pero inexorable declive sufrido desde la década de 1770, la ópera seria perduró -aunque fuera nominalmente- hasta bien entrado en siglo XIX, gracias a hitos postreros como la Semiramide [1823] rossiniana o El cruzado en Egipto [1824] de Meyerbeer -la última ópera escrita para un castrato-, títulos que alcanzaron un destacado puesto en los teatros de todo el mundo hasta mediados de siglo, para desaparecer después de forma precipitada.

Muerte de Tancredo, por Le Gerchin.

Muerte de Tancredo, por Le Gerchin.

Al igual que la citada Semiramide, Tancredi fue estrenada en Venecia y contó igualmente con un libreto basado en una tragedia de Voltaire (Tancrède, de 1760). La tragedia francesa, ambientada en la Primera Cruzada, causó sensación, entre otras causas, porque su protagonista hacía su entrada en escena muy avanzada la obra -nada menos que en el Acto III-, en un furtivo desembarco en las costas sicilianas, dispuesto a socorrer -bajo una falsa identidad- tanto para la amorosa Aménaïde como a los isleños, amenazados por los ejércitos sarracenos.

La entrada en barco de Tancredi, la ocultación de su verdadera identidad, las acusaciones de traición sufridas por su amada Amenaide, y el combate –juicio de Dios– entre Tancredi y el usurpador Orbazzano, prefiguran de forma sorprendente la acción principal del Acto I del Lohengrin [1850] wagneriano, coincidencia que puede explicarse por el conocimiento que el alemán tuvo de la obra rossiniana al menos desde 1835, año en el que estuvo implicado en el montaje de esta ópera como director de coro del Teatro de la Ópera de Wurzburgo.

[Activa los subtítulos en castellano y accede a la descripción del vídeo para encontrar la información acerca de los fragmentos seleccionados]

La influencia de esta ópera rossiniana en el compositor alemán habría llegado más lejos si, como proponen Richard Osborne (“Tancredi”, The New Grove Dictionary of Opera) y Charles Osborne (Bel canto operas, 1996), la frase inicial del aria “Di tanti palpiti” habría sido citada en el coro de sastres del Acto III de Los maestros cantores de Nürenberg [1868].


Comparación entre el inicio de “Di tanti palpiti” de Tancredi [1813] de Rossini y el coro de sastres del Acto III de Los maestros cantores [1868] de Wagner.

El aria de entrada de Tancredi

La soprano Giuditta Pasta (1798-1865) caracterizada como Tancredi.

La soprano Giuditta Pasta (1798-1865) caracterizada como Tancredi.

En continuidad con la tradición de la ópera seria, el rol de Tancredi está escrito en registro de contralto. Pese a la disponibilidad de voces masculinas -Rossini compuso ese mismo año su único rol de castrato, incluido en su Aureliano in Palmira-, el personaje fue asignado esta vez a una voz femenina: Adelaide Malanotte.

Si la ópera causó furor en toda Italia y procuró al joven compositor -contaba con solo 21 años- su primer éxito internacional, el impacto de la cabaletta “Di tanti palpiti” fue aún mayor, gracias a su difusión a través de los más variados arreglos o variaciones instrumentales, firmados por autores como Paganini, Czerny o Moscheles, entre otros muchos.

El aria de entrada de Tancredi (el nº3 de la ópera) se abre con una evocadora Introducción orquestal y consta de un Recitativo (“O patria!”), la Cavatina propiamente dicha (“Tu che accendi”) y la Cabaletta (“Di tanti palpiti”).

El número traduce musicalmente las emociones de Tancredi al pisar de nuevo la tierra de la cual fue injustamente exiliado y desposeído aunque, muy pronto, será el anhelo amoroso por Amenaide el que ocupe el primer plano.

Las ediciones de la época recogen el aria en Fa mayor (con la Introducción y el Recitativo en Do), y también un tono más alto.


Gioacchino Rossini – Tancredi [1813] – nº3 Introducción orquestal (Andante).

Gioacchino Rossini – Tancredi [1813] – nº3 Recitativo “O patria!” y Cavatina “Tu che accendi”.

Recitativo
O patria! Dolce e ingrata patria!
Alfine a te ritorno! Io ti saluto,
O cara terra degli avi miei: ti bacio.
È questo per me giorno sereno:
Comincia il core a respirarmi in seno.
Amenaide! o mio pensier soave,
Solo de’ miei sospir, de’ voti miei
Celeste oggetto, io venni alfine: io voglio,
Sfidando il mio destin, qualunque sia,
Meritarti, o morir, anima mia.
¡Oh, patria, dulce e ingrata patria!
Al fin de vuelta, ¡te saludo!
Tierra de mis antepasados: ¡Te beso!
En este dichoso día,
vuelvo a respirar de nuevo.
¡Amenaida! Dulce pensamiento,
objeto de mis suspiros y promesas,
he vuelto al fin: Ahora quiero,
desafiar a mi destino, sea cual sea,
para merecerte o morir, alma mía.
Cavatina
Tu che accendi questo core,
Tu che desti il valor mio,
Alma gloria, dolce amore,
Secondate il bel desio.
Cada un empio traditore,
Coronate la mia fé.
Tú que inflamas mi corazón,
tú que despiertas mi valor,
alma adorada, dulce amor,
¡ayúdame a vencer!
Que muera el impío traidor
y triunfe mi esperanza.
*

Gioacchino Rossini – Tancredi [1813] – nº3 Cabaletta “Di tanti palpiti”.

Cabaletta
Di tanti palpiti, di tante pene,
Da te mio bene, spero mercé.
Mi rivedrai… Ti rivedrò…
Ne’ tuoi bei rai Mi pascerò.
Deliri, sospiri…
Accenti, contenti!…
Sarà felice, il cor mel dice,
Il mio destino vicino a te.
Por tantas penas y pesares,
espero consuelo de mi amor.
Me verás… Te veré de nuevo…
¡Tu mirada será mi alimento!
¿Delirios, suspiros?
¿palabras, alegrías?…
El corazón me dice que mi destino
corre parejo al tuyo.
*

Análisis musical de “Di tanti palpiti”

“Di tanti palpiti” se abre con una breve introducción orquestal que adelanta la primera frase musical del aria. Ésta se estructura en una forma binaria (A A’) con un breve puente entre ambas secciones, y una coda virtuosística al final.

Estructura formal, y melódico-contrapuntística del aria "Di tanti palpiti".

Estructura formal, y melódico-contrapuntística del aria “Di tanti palpiti”.

La estructura binaria es -como podemos apreciar en el diagrama superior- de extrema simplicidad armónica. Pero cuenta con una destacable sutileza: Mientras la Sección A dirige el Sol de su segunda frase (“Mi rivedrai”) como sensible de La bemol mayor, finalizando así con una sugestiva modulación a la mediante del homónimo, la Sección A’ resolverá la frase de forma regular en la tonalidad principal de Fa mayor.

Ambas secciones están separadas por un breve puente -pedal de dominante de Fa menor, que actúa así relativo menor del La bemol previo y homónimo del Fa mayor subsiguiente- que adopta un perfil en crescendo típicamente rossiniano. La cadenza -pausa para la libre improvisación del cantante- se sitúa justo antes de A’.

El aria se cierra con una coda que reitera la cadencia perfecta de forma cada vez más acelerada, y que da pie a la cantante a desplegar nuevas vocalizaciones y/o agudos.

Videoanálisis

El videoanálisis está realizado sobre una reducción para piano de la partitura original.

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