Berg – “Schlafend trägt man mich”

Berg - LiederCuando Arnold Schönberg decidió abandonar la tonalidad, a partir del año 1908, sus discípulos Alban Berg y Anton Webern decidieron acompañar a su maestro en su prometedora, aunque incierta, aventura. Mientras Webern se aventuró pronto con un lenguaje altamente abstracto y alejado de las referencias tonales (por ejemplo, en sus Piezas para cuarteto de cuerda op.5), Berg despegó de la tonalidad de forma más suave y apegada a las formas y el estilo romántico.

Continuando nuestra serie de artículos dedicada al lied, en esta entrada analizaremos la segunda de sus Cuatro canciones op.2, “Schlafend trägt man mich”, compuesta entre 1909 y 1910.

Los cuatro lieder op.2 [1910]

El compositor Alban Berg, en una fotografía de juventud.

El compositor Alban Berg, en una fotografía de juventud.

Aunque está catalogada con el op.2, este ciclo de canciones se suma en realidad a un medio centenar largo de lieder compuestos durante su periodo de formación con Schönberg. Constituye así, junto a la Sonata op.1, una de sus primeras obras compuestas de forma profesional, si bien en este caso debió publicarse a expensas del compositor.

Los cuatro lieder ponen texto a un poema de Christian Friedrich Hebbel, un reputado poeta y dramaturgo del siglo anterior, y tres de Alfred Mombert, un poeta amigo del compositor. El elemento unificador del ciclo es que los cuatro poemas hacen referencia al acto de dormir, dispuestos de tal modo que sugieren una travesía por distintos estadios, desde el sueño profundo del primero (el poema de Hebbel), hasta el retorno a la vigilia y la reconciliación con la vida y la naturaleza en el último.

Aunque los cuatro lieder exhiben un lenguaje altamente cromático, y en ocasiones abiertamente atonal, el compositor ha seguido asignando a cada uno de ellos una armadura: El primero (el más apegado a la tonalidad), de Re menor, el segundo, de Mi bemol menor. La armadura de siete bemoles del tercero, apenas podría justificarse por el inicio (¿Do bemol mayor?) y el final (este sí, claramente en Mi bemol ¿frigio mayor?), pues la parte central transcurre por un La menor bastante claro. El cuarto lied (quizá el más atonal de los cuatro) no tiene armadura, pero aún esto podría haber sido una decisión “tonal” dado el comienzo con un bordón Do-Sol en el bajo.

nº2 “Schlafend trägt man mich”

Portada de los Vier Lieder op.2 de Alban Berg.

Portada de los Vier Lieder op.2 de Alban Berg.

Como hemos adelantado, el segundo lied tiene una armadura de Mi bemol menor, que queda justificado principalmente por la nota grave del acorde final. El compás es de 3/4 y el tempo lento (Langsam).

En este lied, el artista inicia en primera persona una travesía onírica hacia su tierra natal. Hacia la mitad del poema (“Ferne komm ich her”), las imágenes de un vuelo oscuro sobre un abismo inconmensurable introducen un repentino desasosiego que va remitiendo lentamente hasta el final. El sueño profundo del poeta, la oscuridad del recorrido y el destino final -la tierra natal- evocan el retorno al seno materno, como una regresión al inconsciente original.

Schlafend trägt man mich
in mein Heimatland!
Ferne komm ich her,
über Gipfel, über Schlünde,
über ein dunkles Meer
in mein Heimatland.
*
Mientras duermo, soy
transportado a mi tierra natal.
Vengo de muy lejos,
sobrevolando cumbres y abismos,
sobre un océano negro
hasta mi tierra natal.
*

Análisis de “Schlafend trägt man mich”

Este lied establece, pese a su brevedad, y tal como veremos a analizar su estructura global, un apretado sistema de relaciones entre sus diversos elementos, al igual que un denso tejido contrapuntístico. Sin embargo, su rasgo más característico reside en su consistencia armónica, en el sentido de estar basado en una única morfología armónica que podemos caracterizar como 7(#11) o sexta francesa.

Estructura global

La frase 1 (“Schlafend trägt man mich”, cc.1-3) introduce un motivo (a) -descenso gradual tras un salto ascendente- que cumplirá un importante papel en la canción. Pese a la amplitud del gesto melódico, y su denso cromatismo, el efecto global es el de la resolución del Do♭5 inicial hasta el Si♭4 final, evocador del quinto grado de la escala de Mi bemol menor. El semitono descendente constituirá la fórmula melódica conclusiva de todas las frases de esta canción.

frase1

Un breve puente pianístico (cc.4-8) desarrolla el motivo (a) mediante una secuencia por tonos ascendentes en el bajo que es seguida después por la voz superior e intensificada mediante la duplicación en terceras paralelas en ambos registros y el estrechamiento (por apócope) del motivo, hasta alcanzar el clímax con la reentrada de la voz (Fa♭5).

La frase 2 (“Ferne komm ich her”, cc.9-13) despliega dos veces un motivo descendente (b) con un gran vuelo melódico -la segunda vez a distancia de semitono inferior respecto a la primera-, que es imitado por la voz superior del piano. Las alturas de este motivo (b) habían sido presentadas ya en el piano como voz superior del acompañamiento de la frase inicial. La ordenación de los intervalos de menor a mayor (semitono, tono, tercera menor, cuarta justa) antes de resolver descendiendo un semitono, unida al ritmo de la frase -valores largos al principio y al final, cortos en la parte central- evocan una caída o un desvanecimiento. El trazo melódico global es el trazado por las notas finales de ambas enunciaciones del motivo, Sol4-Sol♭4 y Fa#4-Fa4.

frase2

La frase 3 (“über ein dunkles Meer”, cc.13-18) retoma el motivo (a) de forma secuencial para ascender de registro y conducir la línea por semitonos descendentes hasta el La4 final, cerrando así la línea trazada por la frase inicial (Do♭5-Si♭4-La4).

frase3

Análisis armónico

Como hemos adelantado ya, este lied se caracteriza por un altísimo grado de consistencia armónica (en el sentido dado por Dmitri Tymoczko en A Geometry of Music, 2011), dado que prácticamente todos los acordes utilizados son estructuras constantes del tipo 7 (#11).  Es decir, la morfología de una séptima de dominante con tritono respecto al bajo, o también de sexta francesa. Se trata de uno de los escasos acordes derivados de la escala hexátona o (de tonos enteros) que ha disfrutado de un uso regular en la música tonal.

Estructura constante utilizada a lo largo del lied op.2 nº2 de Alban Berg.

Estructura constante utilizada a lo largo del lied op.2 nº2 de Alban Berg.

La frase 1 está armonizada mediante un círculo de cuartas ascendentes en el bajo, que recorre las notas Si♭-Mi♭-La♭-Re♭-Sol♭-Do♭-Fa♭ (= Mi), todos ellos con acordes 7 (#11). La densa trama imitativa tejida a partir del motivo (a) en el puente pianístico introduce numerosas notas contrapuntísticas, pero los agregados 7 (#11) siguen siendo reconocibles.

Durante la frase 2, el bajo procede por movimiento descendente de segunda (mayor o menor). El salto descendente Si♭-Mi♭ que cierra esta frase evoca una cadencia de tipo II-V. La línea de bajo de la frase 3 se mueve principalmente por semitonos descendentes (el movimiento característico de la resolución de la sexta francesa), reforzando la sensación de liberación de tensión. Al alcanzar la nota Si♭, el bajo reinicia el círculo de quintas del inicio, esta vez en valores más cortos, hasta alcanzar el acorde final de Mi♭, y evocando así una suerte de cadencia perfecta V-I.

Vídeos recomendados

Alban BergCuatro canciones op.2 – nº2 “Schläfend trägt man mich” [1910]. Videoanálisis. Se indica el motivo (a) en verde, el motivo (b) en azul, y los círculos de quintas en rojo.

Alban BergCuatro canciones op.2 – nº2 “Schläfend trägt man mich” [1910]. Interpretada por la soprano Christa Mayer.

Anuncios

Me gustaría conocer tu opinión

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s