Unidad 7 – La música profana en el Renacimiento

intavolaturaDurante el siglo XVI la polifonía profana conquistó nuevos ámbitos sociológicos que propiciaron la diversificación y consolidación de sus estilos. Sus vertientes más populares ejercieron una influencia decisiva en la configuración del estilo sacro, mientras que las más cultas alcanzaron progresivamente una posición de vanguardia con respecto a éste.

La música instrumental muestra aún una notable dependencia de la vocal, en cuanto que se nutre continuamente de su repertorio y de sus procedimientos, pero durante este siglo alcanzará un notable desarrollo gracias a la figura del compositor-instrumentista y a la creciente difusión de la música impresa, apuntando tendencias que alcanzarán su desarrollo pleno en los siglos venideros.


La notación de la música instrumental en el Renacimiento

La música instrumental para instrumentos polifónicos no empleó hasta el siglo XVII, por lo común, los sistemas mensurales empleados en la polifonía vocal o en la música para consort, sino diversos sistemas de tablatura. A continuación mostramos los tres sistemas básicos de notación: la tablatura para órgano, la tablatura para instrumentos con trastes y la cifra de órgano española.

La técnica de la disminución pone de manifiesto la naturaleza esencialmente improvisadora de la música instrumental de este periodo, así como su dependencia con respecto a la música vocal. Tanto las “disminuciones” de Luis de Narváez sobre la canción de Josquin como las de Antonio de Cabezón sobre la canción de Arbeau consisten en un conjunto de “diferencias” (improvisaciones) consistentes en ornamentar alternativamente las distintas voces, desde el soprano hasta el bajo.

Buxheimer Orgelbuch – Disminuciones sobre “Se la face ay pale” de Guillaume Dufay [ca.1465]. El Buxheimer Orgelbuch (Libro de órgano de Buxheim) es la fuente de música instrumental más importante de todo el siglo XV. Este manuscrito emplea una “tablatura de órgano“, consistente en escribir la voz superior (más ornamentada) en notación mensural (en heptagrama) y las voces inferiores en notación alfabética.

Luis de Narváez – Disminuciones sobre “Mille regretz” de Josquin [1538]. La música para instrumentos de cuerda pulsada constituye uno de los repertorios de música instrumental más importantes del Renacimiento (en España, principalmente para vihuela). Esta música se escribía en tablaturas semejantes a las actuales.

Antonio de Cabezón – Diferencias sobre “La Dama le demanda” [post.1578]. Antonio de Cabezón, fue un gran maestro del órgano. Su música fue transcrita y publicada póstumamente por su hijo Hernando. El sistema de notación utilizado es la cifra de órgano española. La obra seleccionada es una serie de variaciones sobre la canción “Belle qui tient ma vie” de Arbeau.

John Dowland – Ayr “Flow my tears” [1596]. El laúd fue el instrumento de cuerda pulsada más popular en Inglaterra e Italia. Dowland fue el laudista más admirado de su tiempo y compuso numerosas obras solistas y de canciones con acompañamiento de laúd. La más célebre fue el ayr (canción) “Flow my tears”, con una estructura A A B B C C (descargar partitura).

Luys de Narváez – Disminuciones sobre “Mille regretz” de Josquin [1538].

Antonio de Cabezón/Thoinot Arbeau – Diferencias sobre “La dama le demanda” [1570].

John Dowland – Ayr “Flow my tears” [1596].

De la frottola al madrigal

La canción polifónica profana vivió una intensa expansión y desarrollo durante el siglo XVI. Esta expansión refleja una progresiva emancipación de la esfera civil con respecto a la religiosa y también una mayor interacción entre los géneros cortesanos y los populares.

Portada de Frottole intabulate [1517] de Andrea Antico, colección de frottolas en tablaturas para tecla.

Portada de Frottole intabulate [1517] de Andrea Antico, colección de frottolas en tablaturas para tecla.

El siglo XVI abandonó definitivamente las formas fijas de la música medieval y arrancó musicalmente influenciada por la pujanza de diversos géneros con raíces populares y estilo homofónico (como la frottola o la villanella en Italia o el villancico en España). El refuerzo que supuso la imprenta para la difusión musical hizo posible la existencia de los primeros hits de ámbito europeo, como la celebrada canción de JosquinMille regretz” [ca.1520], según la tradición, canción favorita del emperador Carlos V.

Frente a esta tendencia simplificadora coexiste en la música profana del siglo XVI otra corriente: la retórica musical. Por retórica musical se entiende la descripción del texto cantado mediante la música. La retórica musical encontró en la polifonía profana un ámbito de experimentación más abierto que en la sacra. Entre los recursos utilizados para este fin encontraremos las onomatopeyas -especialmente entre los franceses- o diversas formas de figuralismo (o madrigalismos): efectos melódicos, rítmicos o armónicos que subrayan el significado del texto mediante analogías o convenciones de otro tipo.

Estos géneros alcanzaron éxitos internacionales, como las chansons “Mille regretz” -atribuida a Josquin- o “La guerre” [1537] de Clément Janequin, que describe el desarrollo de la histórica batalla de Marignano. Ambas fueron versionadas en numerosas ocasiones mediante misas parodia, música de órgano y de danza. El descriptivismo musical se concentró en Italia en torno al madrigal, género que alcanzó un alto grado de sofisticación retórica y armónica al final del siglo, gracias a la obra de compositores como Luca Marenzio o Carlo Gesualdo -venecianos- y Claudio Monteverdi.


Un siglo de polifonía profana: expresión, descriptivismo y retórica musical

La polifonía profana del Renacimiento discurre por cauces estilísticos muy variados: La canción de Arbeau -estrófica y en estilo homofónico- ilustra un tipo sencillo y cantable. Sin renunciar a la sencillez, la canción “Mille regretz” sigue el curso del texto de un modo más sensible y expresivo.

En una gama más contrapuntística y descriptivista, “La Guerre” exhibe una compleja escritura rítmica salpicada de onomatopeyas, mientras el madrigal de Monteverdi (explicado en el Documental “Durum y Molle”) emplea un lenguaje armónico avanzado y un fuerte componente retórico.

Josquin Desprez – Chanson “Mille regretz” [ca.1520]. Esta chanson -atribuida a Josquin- es una canción de despedida que obtiene su expresividad de una sutil conexión entre la música y el texto. Aquí, en una versión para voz y laúd (LEER ANÁLISIS COMPLETO).

Clément Janequin – Chanson “La Guerre” [1528]. Esta celebérrima canción renacentista describe los ruidos de una batalla. Asistimos a la llegada de los ejércitos con flautas y tambores, suenan las fanfarrias y el avance de la caballería hasta que una sección fuertemente onomatopéyica describe las escaramuzas y tiroteos de los guerreros (descargar partitura).

Thoinot Arbeau – Chanson “Belle qui tiens ma vie” [1567]. Esta bella canción de amor francesa en estilo homofónico y ritmo lento de baile (pavana) alcanzó gran celebridad internacional como canción y como danza, siendo conocida en España como “La dama le demanda”. Se trata de una canción estrófica cuya estrofa consta de dos sencillas frases musicales (descargar partitura).

“Durum” y “Molle” en la música del Renacimiento – Este breve videoartículo explica el sistema de artefactos técnicos e ideológicos que sustentan la ideología retórica durante el siglo XVI y buena parte del XVII. Incide en cuestiones como la tonalidad, las alteraciones o los figuralismos (“madrigalismos”).

Josquin DesprezChansonMille regretz” [ca.1520] (descargar partitura).

Clément JanequinChanson “La Guerre” [1528].

Thoinot ArbeauChanson “Belle qui tiens ma vie” [1567].

Claudio Monteverdi – Sexto libro de madrigales – “Zefiro torna, e ‘l bel tempo rimena” [1614].

El arte de glosar y disminuir

La música instrumental del siglo XVI ha llegado a nosotros principalmente en forma de tablaturas para instrumentos polifónicos de tecla o de cuerda pulsada. A diferencia de la polifonía, esta música suele estar firmada por compositores-instrumentistas, virtuosos reconocidos del instrumento en cuestión, y no por compositores “profesionales”, como eran los polifonistas. El proceso compositivo del compositor-instrumentista debió estar fuertemente ligado a la tradición oral, en la que la memoria y la improvisación jugaban un rol central.

Diego Ortíz, violagambista y compositor toledano, autor de unos los tratados de glosas más influyentes de su tiempo.

Diego Ortíz, violagambista y compositor toledano, autor de un influyente tratado de glosas.

En efecto, el arte del instrumentista consistió principalmente en improvisar sobre temas preexistentes procedentes de la música vocal (glosas, diferencias, recercadas y disminuciones) o sobre ruedas de acordes estandarizadas (passamezzo anticopassamezzo modernoromanesca o folia). Incluso los géneros no derivados de la música vocal (tientofantasía) sugieren en sus nombres y en su estilo su origen improvisatorio.

Las agrupaciones instrumentales características del Renacimiento son los consorts: Consisten en un conjunto de instrumentos de una misma familia (timbre) y distintos registros, desde el bajo (o incluso el contrabajo) al soprano (o también el sopranino). Estos conjuntos emulan a los conjuntos vocales no solo en la homogeneidad del timbre y la distribución de registros sino que la mayor parte de su repertorio estaba constituido por obras de polifonía vocal (sacra o profana) sobre las cuales los músicos improvisaban glosas o disminuciones.

Tal como describe Diego Ortíz en su pionero “tratado de glosas” (1553), “hai tres maneras de tañer [tocar un instrumento] la primera es fantasía la segunda sobre canto llano la tercera sobre la compostura“. Se refiere a la improvisación libre, a la improvisación sobre un cantus firmus y a la improvisación sobre las partes de una obra polifónica vocal preexistente, respectivamente.


Consort, música de danza y editores de música

Los ejemplos siguientes ilustran dos de las formas de danza de corte más extendidas de su época: La pavana -danza lenta y solemne en compás binario- y la gallarda -danza animada en ritmo ternario-. Aparte de las danzas dispersas en tablaturas y similares, conocemos la música de danza del siglo XVI a través de diversas colecciones impresas: Las Quatorze Gaillardes (…) [París, 1531] y seis libros de Danseries [París, 1543-57] de Pierre AttaignantDanserye [Amberes, 1551] de Tielman Susato, la Orchésographie [Langres, 1589] de Thoinot Arbeau y Terpsichore [Wolfenbuttel, 1612] de Michael Praetorius, entre otras.


Tielman Susato – Danserye (Het derde musyck boexken, 1551) – Pavana “Mille regretz”. Susato, trompetista y flautista flamenco es uno de los editores más importantes de música de danza del Renacimiento. Esta pavana es una de las muchas versiones que se realizaron de la chanson “Mille regretz”, interpretada aquí por un doble consort de flautas y violas (LEER ANÁLISIS COMPLETO).

John DowlandLachrimae antiquae [1596]. Esta pavana es el origen de la célebre canción “Flow my tears”, uno de los mayores éxitos de John Dowland. La vemos aquí interpretada por un consort de violas da gamba. instrumento antecesor de los instrumentos de cuerda fortada modernos.

John Dowland – Gallarda del conde de Essex [1604]. Esta gallarda es una versión para consort publicada por Dowland en 1604 a partir de la canción para voz y laúd “Can she excuse my wrongs” [1597] del mismo compositor. El admirable consort de flautas dulces que interpreta la obra en este vídeo exhibe una sorprendente colección de instrumentos que alcanza hasta la flauta contrabajo.

Tielman Susato – Danserye (Het derde musyck boexken, 1551) – Pavana “Mille regretz”.

John Dowland – Gallarda del conde de Essex [1604].

John Dowland/Jan Pieterszoon Sweelinck – Pavana Lachrymae [1615].

Ejercicios de la Unidad 7

3 comments

  1. Me ha impresionado el madrigal sobre un soneto de Petrarca y Sting como un músico atemporal, qué facilidad para hacer suyas canciones de Dowland (siglo XVI) y traerlas a nosotros

  2. Me han parecido muy curiosos los diferentes tipos de notación musical, aunque lo más interesante para mi es la aparición y el desarrollo del compositor-instrumentista y su relación con el virtuosismo y la improvisación.

  3. Un gran eclosión musical. La música baja de los pulpitos y de los palacios y sale a las calles y entra en las casas. Por criticar algo el cuidado y el mimo con el que los Británicos cuidan su cultura (véase el documental de Sting sobre Dowland), algo que se echa en falta en nuestro país.

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