Mendelssohn – Concierto para violín – 1. Allegro (análisis)

concierto de mendelssohn por kyung wha chung y charles dutoit

El concierto romántico constituye una evolución del concierto clásico, del cual mantiene -con algunas variantes- su estructura formal, con un primer movimiento en forma de concierto-sonata, un segundo tiempo lírico y un tercer movimiento en forma de rondó.

El Concierto para violín en Mi menor de Felix Mendelssohn es un ejemplo clave en la adaptación del formato clásico al romántico, tal como lo cultivarán compositores “clasicistas” como el propio Mendelssohn o Brahms. Su primer movimiento es una forma de concierto-sonata consagró algunas divergencias con respecto al modelo clásico que serían imitadas por los compositores posteriores.

El Concierto para violín en Mi menor [1845]

Ferdinand David, el violinista que estrenó la obra y asesoró a Mendelssohn acerca de la parte solista.
Ferdinand David, el violinista que estrenó la obra y asesoró a Mendelssohn acerca de la parte solista.

Este concierto para violín es la última obra sinfónica de gran formato compuesta por Mendelssohn, así como la más popular de todas ellas. Su composición fue esbozada ya en 1838, pero solo llegó a ser concluida seis años después tras un largo proceso que incluyó una correspondencia regular con Ferdinand David, violinista y amigo de juventud del compositor que habría de estrenar la obra.

La composición de un concierto para violín debió constituir para Mendelssohn una pieza clave en su misión de restablecer -o actualizar- los grandes géneros del Clasicismo, misión que ya había cumplido con su primer oratorio –Paulus [1836]–, sus cuatro últimas sinfonías y su importante producción camerística.

La forma concierto pudo ser, entre todas ellas, la que más dificultades opuso, pues se trataba de un género que gozaba por entonces de una gran popularidad, gracias a una legión de virtuosos que utilizaban este género como plataforma para el despliegue de sus habilidades con escasa reverencia hacia los modelos clásicos. Así, sus tentativas de “restablecer la nobleza bachiana” en sus dos conciertos para piano –estrenados en 1831 y 1837– se habría saldado –según opinión de su devoto Robert Schumann– en obras insuficientemente interesantes desde el punto de vista técnico.

Ahora bien, si la composición de dos conciertos para un instrumento –el piano– que le era propio se había saldado de manera parcialmente insatisfactoria, ¿sería posible superar el reto al tercer intento por medio de un instrumento –el violín– que le era ajeno y que había ascendido ya las estratosféricas cimas del virtuosismo de un Paganini? La respuesta fue que sí.

La adaptación de la forma concierto-sonata

Felix Mendelssohn en un sello alemán de 2009.
Felix Mendelssohn en un sello alemán de 2009.

El Concierto para violín en Mi menor no fue en realidad el primero compuesto por Mendelssohn –había escrito uno ya a los 13 años–, pero sí el primero escrito con el propósito de conquistar las salas de conciertos y ofrecer una alternativa al modelo imperante que recuperase el rigor y el equilibrio de las obras clásicas. Para alcanzar este objetivo, Mendelssohn recurrió a ciertas innovaciones formales con respecto a los modelos clásicos, entre ellas el encadenamiento -sin pausa- de los tres movimientos y el arranque de la obra con el solista, eliminando así la exposición a cargo de la orquesta.

La integración entre orquesta y solista avanzada por estas fórmulas –que ya habían sido ensayadas en sus conciertos para piano y que tienen su antecedente inmediato en el op.79 para piano y orquesta [1821] de Weber– recibiría un espaldarazo cualitativo en el concierto para violín, como podemos comprobar en el primer movimiento. En primer lugar –y tal como ya hizo en su Concierto para piano nº1–, prescinde de la doble exposición (una orquestal, y otra por parte del solista) característica del concierto clásico, remplazándola por una única exposición en la que solista y orquesta comparten protagonismo. En segundo lugar, la ubicación de la cadenza entre el Desarrollo y la Recapitulación (en lugar de al final de ésta, como era preceptivo en el concierto clásico), permite integrar este pasaje virtuosístico en la forma de sonata de forma más orgánica, que de hecho cumple una función de «retransición» (del inglés retransition) o de preparación de la entrada den tema principal en la Recapitulación.

El primer movimiento del Concierto para violín op.64

1. Exposición

Como ya hemos adelantado, el movimiento comienza directamente con la exposición del Tema A por parte del solista (00:00) quien, tras un pasaje virtuosístico (00:27), lo cede a la orquesta (00:53). La enunciación de este tema por parte de la orquesta enlaza con un tema auxiliar (01:10) que será utilizado para cerrar la sección mediante una cadencia perfecta.

Exposición del Tema A por el solista.
Tema auxiliar de la exposición del tema A (violines I).

EXPOSICIÓN: TEMA A


La transición hace uso de un sinuoso motivo con apoyaturas cromáticas presentado por la orquesta (00:00) y desarrollado a continuación por el violín (00:04), que realiza el cambio de tonalidad a Sol. A continuación, un pasaje virtuosístico (00:30) incrementa la tensión conduciendo de forma accidental a la tonalidad de Si bemol mayor, pero al alcanzar el clímax (0:49), retorna progresivamente a la tonalidad secundaria (Sol mayor) retrayendo la tensión.

Motivo principal de la transición (violines I).
Pasaje virtuosístico de la transición (violín solista).

EXPOSICIÓN: Transición


Las maderas introducen el Tema B (00:00), en Sol mayor, que es posteriormente expandido por el violín (00:15) quien, tras exponer una idea contrastante (00:31), lo recapitula en diálogo con las maderas (00:46) y lo conduce finalmente a una plácida cadencia conclusiva.

Exposición del tema B en la maderas.
Sección contrastante del Tema B (violín solista).

EXPOSICIÓN: TEMA B


Como broche a la exposición, en la Codeta el violín cita brevemente el tema principal (ahora en la tonalidad secundaria de Sol mayor) e inicia un pasaje virtuosístico de carácter conclusivo (00:10) en el que las maderas dialogan con él utilizando pequeños motivos del tema principal. El acorde de sexta y cuarta cadencial (00:44) debería resolver en una nueva candencia conclusiva, pero Mendelssohn interrumpirá esta resolución para dar paso al Desarrollo.

Pasaje virtuosístico de la codeta (violín solista).

EXPOSICIÓN: Codeta


2. Desarrollo y cadenza

La primera sección que compone el Desarrollo arranca con dramáticos acordes orquestales a los que responde el violín con la cabeza del tema principal, asentándose en la tonalidad de La menor. A continuación, el violín desarrolla el motivo ondulante de la transición en disminución (00:23), alcanzando la tonalidad de Si menor. Después, violín y orquesta dialogan con el motivo de la transición y la cabeza del tema principal, respectivamente (00:38) en un pasaje modulante que concluye con una majestuosa enunciación de la cabeza del tema principal por parte de la orquesta (00:57) en la tonalidad de Mi mayor.

Motivo de la transición en disminución.

DESARROLLO: Sección 1


En la segunda sección en la que se articula el Desarrollo, el violín utiliza de nuevo la cabeza del tema principal para iniciar una sección modulante más oscura, que conducirá a un pedal de dominante en la tonalidad principal (00:35). Este pedal solía conducir a la Recapitulación en los conciertos clásicos (de hecho, al final del pedal, la orquesta anuncia el motivo inicial del Tema A), pero es aquí donde Mendelssohn decide, creando un dramático efecto, insertar la cadenza solista.

Cabeza del Tema A secuenciado durante la segunda secci´ón del Desarrollo (violín solista)

DESARROLLO: Sección 2


En la cadenza de este primer movimiento, el solista desarrolla un discurso basado en la alternancia de arpegios que hacen uso de la técnica del bariolage, y la cabeza del tema principal.

Compases iniciales de la cadenza solista.

CADENZA


3. Recapitulación y Coda

Gracias a la forma en la que la cadenza previa prepara la Recapitulación, ésta se realiza de forma muy orgánica: mientras el violín continua con su pasaje de bariolage, es la orquesta la que introduce el Tema A (00:00), expuesto aquí en forma simplificada como un simple periodo binario.

RECAPITULACIÓN: TEMA A


Este segmento también está notablemente simplificado con respecto al de la Exposición. El motivo de la transición es utilizado, primero en la orquesta (00:00) y después en el violín (00:14), quien lo desarrolla sobre un pedal de dominante que prepara la entrada del Tema B.

RECAPITULACIÓN: Transición modificada


El Tema B, expuesto ahora en la tonalidad principal de Mi mayor, sigue un curso prácticamente idéntico al de la Exposición, con una primera intervención de las maderas (00:00), una segunda del solista (00:15), tras exponer una idea contrastante (00:31), lo recapitula en diálogo con las maderas (00:46) y lo conduce finalmente a una plácida cadencia conclusiva.

RECAPITULACIÓN: TEMA B


La Codeta de la Recapitulación se inicia con una cita en modo menor del Tema B en el solista (00:00), para después continuar con el pasaje virtuosístico de carácter conclusivo (00:16) utilizado en la Codeta de la Exposición (ahora en Mi menor) en el que las maderas dialogan con él utilizando pequeños motivos del tema principal. El acorde de sexta y cuarta cadencial (00:44) debería resolver en una cadencia conclusiva, pero Mendelssohn interrumpirá esta resolución para dar paso a la Coda.

Cabeza del Tema B utilizada al inicio de la Codeta de la Recapitulación.

RECAPITULACIÓN: Codeta


Introducida de forma similar al inicio del Desarrollo (con dramáticos acordes orquestales a los que responde el violín con la cabeza del tema principal), la Coda continúa ahora con un desarrollo del motivo de la transición (00:20) para conducirlo a una cadencia conclusiva (00:39) que es prolongada mediante una virtuosística stretta (00:39).

Pasaje virtuosístico en la stretta de la Coda.

CODA


Ray Chen al violín.

4 comentarios en “Mendelssohn – Concierto para violín – 1. Allegro (análisis)

  1. Augusto César Carracedo

    Muy buen análisis del primer movimiento. Su claridad y exactitud ayuda a entender la impecable estructura del movimiento. Felicitaciones. Historia de la Música es una de las mejores páginas Webb que conozco.

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