Unidad 6 – Música sacra y religión en el siglo XVI

Concilio de Trento y Misa del Papa Marcelo de PalestrinaEl siglo XVI presencia la culminación del arte polifónico occidental, un arte que contaba ya con 500 años de tradición y que alcanzará aquí su estadio de mayor perfección y madurez: lo que las teorías estéticas denominarían “clasicismo”. La llamada Polifonía clásica tiene en la producción sacra su epicentro y en Roma su capital, y es el resultado de la fusión gradual de la depurada técnica flamenca con una serie de tendencias de signo humanista.

Sus contemporáneos atribuyeron al compositor flamenco Josquin Desprez -considerado en su tiempo el “princeps musicorum” (“príncipe de los músicos”)- la renovación del estilo durante el tránsito del siglo XV al XVI. Josquin trabajó en las capillas italianas más importantes (incluida la papal) y fue sensible a la influencia de estilos de polifonía popular como los laudi spirituali y la frottola.

Según el especialista Knud Jeppesen, Josquin debe ser considerado el primer compositor verdaderamente renacentista pues fue el primero en situar en un primer plano la relación entre texto y música, de tal modo que ambas encajaran perfectamente desde el punto de vista prosódico y semántico .

El cisma luterano y la renovación de la música litúrgica

La reforma luterana en la músicaLas tendencias apuntadas se vieron reforzadas inesperadamente a raíz de la reforma luterana y los sucesivos movimientos realizados en el nuevo escenario geopolítico europeo. En efecto, al consumar el cisma con Roma, Lutero inició una reforma integral de la liturgia que conllevó la traducción de los textos litúrgicos al alemán, la selección de un repertorio musical de carácter sencillo y popular -el denominado “coral luterano“, cuyas raíces se sitúan en el sustrato más “germánico” del canto gregoriano y en la canción popular alemana-, y la práctica de un estilo polifónico sencillo, silábico y homofónico. En definitiva, hizo la liturgia más accesible y participativa.

En el campo católico se alzaron las voces a favor de una reforma de la música litúrgica que acercara la Iglesia a los fieles, bien mediante la supresión de la polifonía y el retorno a la simplicidad del canto gregoriano, bien mediante el desarrollo de un estilo polifónico más respetuoso con el texto sagrado y que fuera más inteligible y persuasivo, sin por ello renunciar a la sutileza contrapuntística (depuración de las líneas melódicas, técnicas imitativas) conquistadas por la escuela flamenca.


El coral luterano y el himno anglicano

El coral luterano reutilizó numerosos cantos de carácter silábico y estilo estrófico del repertorio gregoriano -incluyendo tropos- e incorporó melodías populares para conformar un repertorio litúrgico sencillo y accesible. La armonización en textura homofónica -ritmo coincidente en todas las voces- de los mismos permitía a los fieles sumarse al canto. El coral luterano puede considerarse, de este modo, el último eslabón en el proceso de “germanización” de la liturgia romana, tal como hemos ido viendo en la Unidad 1 y 2.

Aunque inspirada en la simplicidad luterana, el hecho de que la liturgia anglicana naciera bajo el patronazgo de la monarquía inglesa propició el desarrollo de un estilo más majestuoso y solemne que el alemán, proclive a una mayor autonomía artística por parte de los compositores.

Martín Lutero/Lucas Osiander – Coral “Christum wir sollen loben schon” [1586]. Este coral utiliza la melodía del himno en canto llano “A solis hortus cardine” con texto de Caelius Sedulius (s.V). El texto es una traducción al alemán realizada por el propio Lutero y publicada en 1524, mientras que la armonización corresponde a Lucas Osiander y fue publicada en 1586.


Thomas Tallis – Himno “Why fum’th in fight?” [1567]. La liturgia anglicana calcó algunos aspectos de la luterana: la traducción de los textos al inglés y el desarrollo de un estilo polifónico homofónico que permitiera ante todo la comprensión del texto.


Martín Lutero/Lucas Osiander – Coral “Christum wir sollen loben schon” [1586].

Thomas Tallis – Himno “Why fum’th in fight?” [1567].

Las nuevas técnicas de la composición polifónica

La misa y el motete siguen (y seguirán siéndolo en los siglos venideros) los géneros fundamentales de la polifonía sacra en el ámbito católico durante este siglo. Las técnicas empleadas para su composición son análogas (imitación, cantus firmus, paráfrasis, etc.), aunque el hecho de que la misa sea una composición multiseccional -es decir, que consta de cinco partes separadas, el Kyrie, el Gloria, el Credo, el Sanctus y el Agnus Dei– plantea cuestiones adicionales relativas a la unidad musical del conjunto. Las técnicas empleadas para alcanzar este objetivo son:

  • Cantus firmus. El tenor sostiene un canto llano o una melodía profana en valores largos. En el caso de una misa sobre cantus firmus, todas las secciones incluyen el mismo tenor. Esta técnica -que hemos estudiado ya en la Unidad 5– cayó en desuso durante el siglo XVI.
  • Paráfrasis. Un canto llano o una melodía profana recorre todas las voces de la obra, generalmente produciendo episodios imitativos. En el caso de una misa, todas las secciones parafrasean la misma melodía.
  • Motto. Un motivo de unas cuantas notas actúa como motivo principal de la composición polifónica. El motto suele introducirse en diversos momentos a lo largo de la composición en sus distintas transposiciones, de acuerdo con los hexacordos natural (Do-La), blando (Fa-Re, pasando por el Si bemol) y duro (Sol-Mi, pasando por el Si natural).
  • Parodia. Se trata de misas basadas en composiciones polifónicas preexistentes, tanto motetes como canciones profanas. El Kyrie suele hacer una adaptación casi literal de la composición, mientras que los sucesivos números de la misa van expandiendo cada una de sus secciones.

Josquin Desprez – Misa Hercules Dux Ferrariae [1503]. Esta misa constituye un ejemplo particular de motto conocido como “sogetto cavato” (sujeto oculto): El motivo lo constituyen las notas rE – Ut (Do) – rE – Ut – rE – fA – mI – rE, criptograma musical de hErcUlEs dUx fErrArIE (Hércules, duque de Ferrara), patrón de Josquin.


Josquin DesprezMisa Pange lingua – Kyrie [ca.1515]. Esta misa constituye un ejemplo de “misa paráfrasis”, en este caso basada en el canto llano “Pange lingua” (partitura). Observa que el estilo de Josquin es notablemente más contrapuntístico que el de compositores posteriores como Palestrina o Victoria (LEER ANÁLISIS COMPLETO).


Cristóbal de Morales – Missa “Mille regretz” – Kyrie [1544]. En este vídeo puedes seguir la partitura del Kyrie de esta misa, ejemplo de misa parodia compuesta a partir de una chanson de Josquin (LEER ANÁLISIS COMPLETO).


Giovanni Pierluigi da PalestrinaMisa del papa Marcelo – Credo [1562]. En este vídeo puedes seguir la partitura del Credo de esta misa, de composición libre. Alterna y solapa secciones imitativas con secciones homofónicas, en la que se suceden permanentemente el diálogo de unos grupos de voces con otros (rara vez cantan las seis voces a la vez).


Josquin Desprez – Misa “Hercules Dux Ferrariae” – Kyrie [1503] (descargar partitura).

Josquin DesprezMisa Pange lingua – Kyrie [ca.1515].

Cristóbal de Morales – Missa “Mille regretz” – Kyrie [1544] (descargar partitura).

La nueva sensibilidad retórica y su difusión internacional

Palestrina ante el papa Julio III en el frontispicio del Missarum Liber Primus (Roma, 1554).

Palestrina ante el papa Julio III en el frontispicio del Missarum Liber Primus (Roma, 1554).

Mientras en épocas anteriores es muy común que la colocación del texto quede a merced de los intérpretes, produciéndose numerosas situaciones ambiguas o problemáticas, los compositores del siglo XVI serán mucho más precisos en esta cuestión, lo cual incidirá notablemente en la prosodia (coincidencia de los acentos textuales y melódicos) y en la inteligibilidad del mismo.

Influido por la polifonía profana contemporánea (que estudiaremos en la Unidad 7), el estilo sacro se hará cada vez más sensible al contenido del texto, dejando en un segundo plano las consideraciones matemáticas y alegóricas. Dicho de otro modo, un nuevo paradigma retórico (relacionado con el lenguaje y el discurso hablado) sucederá progresivamente al paradigma pitagórico cultivado por los polifonistas de la Edad Media.

El desarrollo de la imprenta contribuirá a la consolidación “internacional” del nuevo estilo, a través de grandes ediciones como las encabezadas por Giovanni Pierluigi da Palestrina (doce libros de misas entre 1554 y 1601 y siete de motetes) u Orlando di Lasso, uno de los compositores más prolíficos del siglo. Entre los españoles, alcanzarán una mayor difusión editorial Cristóbal de Morales, Francisco Guerrero y Tomás Luis de Victoria.


El paradigma retórico en la música sacra

Los subtítulos de los siguientes vídeos te permitirán experimentar cómo la música ilumina los matices del texto. La comparación del Credo de la Misa del papa Marcelo de Giovanni Pierluigi da Palestrina [10:08] con los respectivos credos de la Misa de Notre Dame de Machaut (vídeo subtitulado en Youtube [31:24]) y la Misa Prolationum de Ockeghem (vídeo subtitulado en Youtube [11:52]) resulta muy elocuente en este aspecto.

El estilo de Victoria -considerado uno de los más grandes compositores españoles y uno de los más importantes de su tiempo- se caracteriza por una mayor sencillez apoyadas en un mayor relieve de las texturas homofónicas y un cuidado empleo de las disonancias y las alteraciones accidentales.

El Miserere de Allegri se interpretaba en la Capilla sixtina durante la Semana Santa. Con los años fue enriqueciéndose por tradición oral con numerosas ornamentaciones y agudos no previstos y se prohibió su difusión fuera de Roma para mantener su exclusividad. La leyenda de esta obra creció con los siglos y solo fue posible escucharla peregrinando a Roma, si bien los compositores W. A. Mozart (con 14 años) y Felix Mendelssohn (con 22) lograron transcribirla de oído.

Giovanni Pierluigi da Palestrina – Misa del papa Marcelo – Credo [1562]. Palestrina es considerado el más grande compositor de polifonía clásica y el principal exponente de la Escuela romana. El Credo de la misa, a seis voces, es un excelente ejemplo de tratamiento del texto.

Tomás Luis de Victoria – Motete “O magnum mysterium” [1572]. Tomás Luis de Victoria es más grande de los polifonistas renacentistas tardíos. El motete “O magnum mysterium” trata con extrema delicadeza el nacimiento de Jesús en el pesebre y culmina en [03:03] con la proclamación “¡Aleluya!” en tiempo ternario y una elaborada cadencia final.

Gregorio AllegriMiserere [1638]. Aunque Gregorio Allegri no es considerado uno de los grandes de la Escuela romana, su Miserere se ha convertido en la obra más célebre e interpretada de la polifonía clásica. La obra alterna el recitado en canto llano de los versículos pares mientras en los impares alternan en polifonía un coro principal con uno reducido. Es este coro reducido donde se introdujeron las ornamentaciones y los agudos, incluido el celebérrimo Do sobreagudo.

Giovanni Pierluigi da Palestrina – Misa del papa Marcelo – Credo [1562] (descargar partitura).

Tomás Luis de Victoria – Motete “O magnum mysterium” [1572] (descargar partitura).


Venecia y el fin de siglo

La Venecia de los GabrieliLa República de Venecia ofreció durante el tránsito del siglo XVI al XVII el escenario musical más innovador y diversificado de su tiempo. En el ámbito de la música sacra, Venecia se hizo célebre por el desarrollo del estilo policoral. Este grandioso estilo, desarrollado en torno a la basílica de San Marcos, combinaba coros vocales e instrumentales distribuidos espacialmente y que dialogaban entre sí, sumándose en momentos concretos creando espectaculares efectos sonoros.

Este estilo requirió en ocasiones una escritura a varias decenas de partes independientes. La coordinación rítmica de semejante cantidad de partes en un espacio tan amplio dio lugar al desarrollo del basso generale, un bajo común a todas las partes que ayudaba a mantenerlas unidas y que constituirá un precursor del bajo cifrado, recurso técnico que será característico y definitorio del nuevo estilo Barroco.


El estilo policoral veneciano

El estilo policoral se desarrolló entre 1540 y 1610 en la Basílica de San Marcos de Venecia. Este estilo -denominado también de cori spezzati (coros separados)- aprovechaba las cualidades arquitectónicas de la iglesia, que poseía dos tribunas enfrentadas. El volumen del recinto y sus cualidades acústicas dotaban a esta música de una peculiar amplitud espacial, envolviendo completamente al auditorio. El estilo veneciano tiene a Adrian Willaert, Andrea y Giovanni Gabrieli -sobrino del anterior- sus representantes más destacados.

Alessandro Striggio – Misa a 40 voces [ca.1567] (documental). Esta misa, escrita para 40 voces (y otras 20 más en el caso del Agnus Dei) fue interpretada en Londres con motivo de un intercambio diplomático y causó tanta impresión que el conde de Leicester encargó a Thomas Tallis la composición del más célebre motete a 40 voces “Spem in alium”.

Claudio Monteverdi – Vísperas de la Beata Virgen – “Ave Maris Stella” [1610]. Las vísperas son una de las horas del oficio monástico correspondientes a la tarde. Este vídeo muestra la ubicación en planta y sección de los músicos tal como se interpretaba en la Basílica de San Marcos en Venecia.

Giovanni GabrieliMotete “In ecclesiis” a 14 voces [post.1615]. Muestra del estilo policoral veneciano (descarga partitura). Un grupo de cuatro solistas acompañado por el basso generale alterna con un coro vocal y un coro instrumental.

Claudio Monteverdi – Vísperas de la Beata Virgen – “Ave Maris Stella” [1610].

Heinrich Ignaz BiberMisa Salisburgensis a 53 partes vocales e instrumentales – Kyrie [1682]. Muestra tardía del estilo policoral de origen veneciano en plena era barroca. Merece la pena descargar la partitura solo por comprobar el impresionante dispositivo vocal e instrumental desplegado (descargar partitura).

Ejercicios de la Unidad 6

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11 comments

  1. Es muy relevante como en esta época se intenta que el texto y la música fluyan como un todo, bien para intentar transmitir la sencillez de la liturgia al pueblo llano con melodías fáciles de recordar, bien para impresionar del poder de la fe y la Iglesia con las polifónicas complejas y con multitud de voces empleando técnicas de contrapunto muy elaboradas. Para el oyente de esa época escuchar en esos espacios de la iglesia, con esa resonancia y con coros con mucha más potencia aquel tipo de música tuvo que ser grandioso y comparable a los grandes espectáculos que podemos contemplar hoy día, pero además combinado con la fe de los feligreses y la certeza que emanaba de la Iglesia. Ciertamente era divino lo que se oía.

  2. En mi opinión, en esta unidad es, decir desde comienzo del siglo XVI a el primer tercio del XVII, se observa un cambio de dirección en la creación musical, si bien, en esta época se llega al zennit de la polifonia renacentista llegando a un nivel estético “de belleza” mucho mas alto gracias al abandono de las corrientes escolásticas y pitagóricas en pro de un mayor tratamiento de los textos y una mayor unidad de todas las partes en las obras. También podemos observar como gracias a los nuevos aportes compositivos realizados por diferentes compositores se marcara una nueva dirección musical en los siglos venideros; algunos de estos aportes serian: el uso de cadencias en diferentes tonos realizado por Josquin Desprez en la misa Pange Lingua, el perfeccionamiento de la relación melódico/armónica desarrollada por Palestrina a lo largo de su obra, o los aportes realizados por la escuela Veneciana como el bajo cifrado y la creación de obras para grandes agrupaciones, en algunas de estas obras venecianas ya podemos encontrar algunos rasgos “operisticos” en el tratamiento de las voces así como, a mi parecer unas nuevas cualidades sonoras que podremos encontrar en compositores posteriores como Pachelbell, Bach o Haendel.

  3. En mi opinión, en esta unidad es, decir desde comienzo del siglo XVI a el primer tercio del XVII, se observa un cambio de dirección en la creación musical, si bien, en esta época se llega al zenit de la polifonía renacentista llegando a un nivel estético “de belleza” mucho mas alto gracias al abandono de las corrientes escolásticas y pitagóricas en pro de un mayor tratamiento de los textos y una mayor unidad de todas las partes en las obras; también podemos observar como gracias a los nuevos aportes compositivos realizados por diferentes compositores como el uso de cadencias en diferentes tonos realizado por Josquin Desprez en la misa Pange Lingua, el perfeccionamiento de la relación melódico/armónica desarrollada por Palestrina a lo largo de su obra, o los aportes realizados por la escuela Veneciana como el bajo cifrado y la creación de obras para grandes agrupaciones sentara la base para la música en los siglos venideros.

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