Guillaume de Machaut – Misa de Notre Dame

Notación mensural negraEste videoartículo toma como punto de partida la grabación de un concierto ofrecido por el Ensemble Gilles Binchois dirigido por Dominique Vellard en los Encuentros Internacionales de Música Medieval de Thoronet en el año 2002, y retransmitido por el canal mezzo, especializado en música clásica.

En este concierto se interpretó la práctica totalidad del canto correspondiente a una misa que podría haber sido celebrada en algún momento de la segunda mitad del siglo XIV durante la festividad de la Asunción de la virgen (15 de agosto) y en la que se habría incluido la Messe de Nostre Dame (misa de nuestra señora) de Guillaume de Machaut, el compositor más relevante del Ars Nova.

La singularidad del concierto y su enorme valor musicológico y musical ofrecen una oportunidad única para tratar algunas cuestiones relativas al canto llano y a la polifonía medieval de una forma transparente y sencilla. Pero sobre todo, la posibilidad de seguir al detalle la interpretación de la misa medieval gracias a los subtítulos en castellano, permitirá al espectador experimentar con una intensidad desconocida el poder y el hechizo de una música milenaria.

Contenido del vídeo

Subtitulos

Para activar los subtítulos, inicia la reproducción del vídeo y pulsa el botón de subtítulos de la barra inferior

El concierto del Ensemble Gilles Binchois incluye las siguientes secciones, que comentaremos y explicaremos a lo largo del artículo:

1. Introito “Gaudeamus omnes in Domino” [00:48]
2. Misa de Notre Dame – Kyrie [06:12]
3. Misa de Notre Dame – Gloria [13:25]
4. Colecta “Veneranda nobis Domine” [18:39]
5. Lectura “Lectio libri Sapientiae” [20:05]
6. Gradual “Propter veritatem” [22:37]
7. Aleluya “Assumpta est Maria” [26:16]
8. Evangelio “Intravit Jesus in quoddam castellum” [28:37]
9. Misa de Notre Dame – Credo [31:24]
10. Ofertorio “Diffusa est gratia” [38:50]
11. Prefacio “Et te in veneratione beate Mariae” [40:43]
12. Misa de Notre Dame – Sanctus [42:02]
13. Padrenuestro “Pater noster qui est in caelis” [48:29]
14. Misa de Notre Dame – Agnus Dei [50:32]
15. Comunión “Regina mundi et domina” [54:24]
16. Postcomunión “Mense celestis participes” [59:47]
17. Misa de Notre Dame – Ite missa est [1:01:19]

Todas las secciones del concierto cuentan con subtítulos en español/castellano. Para activar los subtítulos debes iniciar la reproducción del vídeo y pulsar el botón de subtítulos situado en el marco inferior del vídeo.

La misa gregoriana

Česky: Guillaume de Machaut

Guillaume de Machaut (Crédito fotográfico: Wikipedia)

La misa constituye (junto al oficio divino o liturgia de las horas) la celebración más importante de la liturgia cristiana. En la Edad Media, y hasta las reformas emprendidas en el Concilio Vaticano II (1962-65), la Iglesia cristiana de Occidente empleó el latín como lengua vehicular de la liturgia, mientras que la Iglesia cristiana de Oriente empleó el griego.

La misa medieval está regulada según un estricto ritual cuyas raíces se hunden en la liturgia sinagogal judía de los tiempos de Jesucristo y cuyas bases se establecieron en la reforma de la liturgia atribuida al papa Gregorio Magno (ca.600). La misa medieval adquirió su forma definitiva tras las reformas realizadas en el proceso de unificación de las liturgias latinas occidentales promovido desde el Imperio carolingio (ca.800), y se mantuvo sin cambios significativos hasta el Concilio de Trento (1545-63).

La misa gregoriana está organizada conforme a un calendario litúrgico que establece los textos y melodías correspondientes a cada una de las festividades del año, que incluyen todos y cada uno de los domingos, las festividades especiales correspondientes a los tiempos de Adviento, Navidad, Cuaresma y Pascua, así como las festividades de la virgen y los santos. La misa gregoriana incluye asimismo ritos específicos para celebraciones no sujetas al calendario litúrgico, como la consagración de una iglesia, la ordenación de un sacerdote o la misa de difuntos.

Canto llano y polifonía en la misa medieval

La mayor parte de los textos de la misa gregoriana se entonan bien en recitativo (entonación del texto con fórmulas monótonas, como puedes ver en el video en la Colecta [18:39], la Lectura [20:05], el Evangelio [28:37], el Prefacio [40:43] o la Postcomunión [59:47]), bien en forma de canto (entonación del texto con melodías propias, como puedes ver en el vídeo en el Introito [00:48], el Gradual [22:37], el Aleluya [26:16], el Ofertorio [38:50] o la Comunión [54:24]).

Todos estos textos eran cantados utilizando las fórmulas de recitación y los cantos establecidos en la liturgia gregoriana, incluidos en su mayor parte en el Gradual Romano (puedes descargarlo aquí) o en el Liber Usualis (puedes descargarlo aquí). Este repertorio de melodías es conocido vulgarmente como canto gregoriano (el nombre más correcto desde el punto de vista musicológico sería canto llano, dado que en sentido estricto el canto gregoriano denotaría únicamente el canto llano perteneciente a la misa reformado por Gregorio Magno, no el del oficio divino ni las incorporaciones carolingias) y se caracteriza por la textura monódica, el ritmo libre y la ausencia de acompañamiento instrumental.

El desarrollo y evolución de la polifonía a lo largo de la Edad Media permitió que en ocasiones especialmente solemnes algunos cantos de la misa fueran interpretados en forma polifónica, a menudo conservando la melodía gregoriana original en una de las voces de la composición. La Misa de Notre Dame de Guillaume de Machaut, compuesta a mediados del siglo XIV, es una de las composiciones polifónicas más importantes de la Edad Media. Escrita a cuatro voces, incluye los siguientes textos de la misa: el Kyrie [6:12], el Gloria [13:25], el Credo [31:24], el Sanctus [44:02], el Agnus Dei [50:32] y el Ite missa est [1:01:19].

Secciones recitadas de la misa

Česky: Guillaume de Machaut

Guillaume de Machaut (Crédito fotográfico: Wikipedia)

La recitación constituye el núcleo de todo el repertorio gregoriano. La misa primitiva (desarrollada en los primeros siglos de la cristiandad) consistió básicamente en la recitación de oraciones, lecturas (entresacadas del Antiguo Testamento, el evangelio y las epístolas de San Pablo) y salmos, así como en la entonación de algunos cantos (principalmente, de himnos). La evolución de la liturgia durante estos siglos haría que las recitaciones de los salmos fueran adquiriendo contornos más musicales bien por medio de la ornamentación melódica del recitativo original debida al afán virtuosístico de los solistas (como es el caso del Gradual), bien por medio de la adición de estribillos cantables (como es el caso del Introito o de la Comunión) hasta acabar ocupando el puesto central de la misa desde el punto de vista musical.

Aun así, en la misa medieval encontramos por doquier secciones que deben ser recitadas utilizando fórmulas muy sencillas: En el caso de las oraciones correspondientes a la Colecta [18:39], y a la Postcomunión [59:47], los intérpretes utilizan una sencilla fórmula de solo dos notas a distancia de un tono (La y Sol). Estas fórmulas podían adaptarse a los textos cambiantes de la liturgia (según el calendario anual arriba referido) y se ajustan fielmente a la prosodia del texto: Observa cómo las frases deben finalizarse en la nota Sol o en la nota La empleando una fórmula melódica diferente que depende de si la frase es más o menos conclusiva (termina con una coma, punto, dos puntos, etc.).

La fórmula de recitación de la Epístola [20:05] es algo más elaborada y utiliza cuatro notas distintas (La, Si, Do y Re). La fórmula de recitación utilizada en el Evangelio [28:37] emplea tres notas (Fa, Sol y La). Finalmente, en el Prefacio [40:43] la fórmula de recitación utiliza de nuevo cuatro notas (Sol, La, Si y Do).

Secciones cantadas de la misa (I): El Propio

Las secciones cantadas del Propio de la misa, son aquéllas cuyas melodías y textos varían en función de la festividad que se está celebrando según el calendario litúrgico. Las secciones cantadas del Propio de la misa son el Introito [00:48], el Gradual [22:37],  el Aleluya [26:16], (sustituido durante la Cuaresma y en las misas de Difuntos por el Tracto), el Ofertorio [38:50] y la Comunión [54:24].

El Propio de la misa constituye el núcleo musical de la misa y preserva las melodías más antiguas y auténticamente “gregorianas” de todo el canto llano. Se trata de composiciones que tienen su origen en la recitación de los salmos, y que al cumplir una función ornamental o ceremonial dentro de la misa fueron adquiriendo un perfil musical más elaborado. Podemos dividirlos en tres tipos:

  • Salmodia antifonal: El Introito, el Ofertorio y la Comunión.
  • Salmodia responsorial: El Gradual y el Aleluya.
  • Salmodia directa: El Tracto. Se trata de la forma de salmodia más simple, en la que los versículos se entonan uno detrás de otro, sin ningún tipo de estribillo o respuesta.

Cantos antifonales

La denominación “antifonal” indica que, en origen, estos cantos consistieron en la recitación de los versículos de un salmo de forma alternada entre dos coros. Hacia el siglo IV se extendió la costumbre de añadir un breve estribillo entre versículo y versículo, a la vez que se fue perdiendo la costumbre de cantar los versículos antifonalmente (entre dos coros). Fue este estribillo el que conservó, por metonimia, la denominación de antífona. La antífona se alternaba así con cada versículo del salmo según la fórmula A V1 A V2 A … Vn A. En el vídeo puedes escuchar los siguientes cantos antifonales:

  • El Introito es el canto que acompañaba la entrada de los celebrantes de la misa. El Introito “Gaudeamus omnes in domino” [00:48] (puedes descargarlo pulsando aquí) incluye el versículo “Eructavit cor meum…”. En el vídeo el Introito está acompañado por una segunda voz que añade consonancias a la melodía principal siguiendo los preceptos del discanto y sugiriendo un modelo de polifonía sencillo y de carácter improvisado practicado en la Edad Media.
  • El Ofertorio es el canto que acompaña la presentación del pan y el vino antes de ser consagrados. El Ofertorio “Diffussa est gratia” [38:50] (puedes descargarlo pulsando aquí) no incluye ningún versículo, siguiendo el uso de la época, y se interpreta en forma monódica.
  • La Comunión es el canto que acompaña la recepción de la eucaristía por parte de los fieles. La Comunión “Regina mundi” [54:24] (puedes descargarla pulsando aquí) se interpreta en el vídeo con tres versículos y se interpreta añadiendo una segunda voz en estilo discanto tal como se hizo con el Introito.

Cantos responsoriales

Français : Machaut et Charles II le Mauvais

Machaut y Carlos II el Malo (Crédito fotográfico: Wikipedia)

La denominación “responsorial” indica que, en origen, estos cantos consistieron en la recitación de los versículos de un salmo según un tipo de salmodia muy primitivo en el que un solista entonaba los versículos mientras el coro le contestaba con una breve respuesta denominada responsorio. La atribución de los versículos a un solista, así como la posterior atribución del responsorio a cantores especializados, favoreció el desarrollo de un estilo muy ornamentado y virtuosístico en todos estos cantos, que adoptaron finalmente una estructura tripartita R V R con un versículo único. Aunque el Aleluya no fue en origen sino una larga vocalización sobre esta palabra, en el periodo romano se le dotó de un versículo y adquirió así la estructura de un canto responsorial. En el vídeo puedes escuchar los siguientes cantos responsoriales:

  • El Gradual es el canto que se intercalaba entre la epístola y el evangelio. Los graduales tienen un estilo muy ornamentado y constituyen uno de los estratos musicales más antiguos del canto gregoriano. Puedes descargar el Gradual “Propter veritatem” [22:37] pulsando aquí.
  • El Aleluya es una exclamación de júbilo de raíces bíblicas. La melodía del Aleluya “Assumpta es Maria” [26:16] que contiene el Graduale Romanum moderno no coincide con la que se interpreta en el vídeo, el cual recoge la melodía usada en la Edad Media para entonar este texto y que en las ediciones modernas aparece asociada a un Aleluya distinto (el Aleluya “Post partum, virgo”, que puedes descargar pulsando aquí).

Secciones cantadas de la misa (II): El Ordinario

Los cantos del Ordinario de la misa son cinco: el Kyrie [6:12], el Gloria [13:25], el Credo [31:24], el Sanctus [44:02], el Agnus Dei [50:32]. Se trata de secciones fijas de la misa cuyos textos no cambian a lo largo del año litúrgico. Pese a ello, cuentan con un reducido repertorio de melodías más o menos elaboradas en función de la solemnidad de la misa en la que vayan a interpretarse. La mayor parte de las melodías de los cantos del Ordinario conservados en el Gradual Romano son relativamente tardías (s.XI-XIII) y son de origen franco-germánico.

El hecho de que los textos del Ordinario sean comunes a todas las misas favoreció que, a partir del siglo XV, los compositores los utilizaran como base para la composición de misas polifónicas, género que alcanzó su cenit en el siglo XVI  (Palestrina llegó a componer nada menos que 104).

Guillaume de Machaut (ca.1300-1377) es el primer compositor conocido en haber compuesto una misa polifónica completa, la llamada Misa de Notre Dame. Esta misa incorpora las cinco secciones estándar de la misa más el breve canto de despedida Ite missa est [1:01:19].

La Messe de Nostre Dame de Guillaume de Machaut

Français : Machaut et le messager de sa dame

Machaut y el mensajero de su dama (Crédito fotográfico: Wikipedia)

La Misa de Notre Dame está datada a mediados del siglo XIV, en una fecha indeterminada anterior a 1365 y probablemente no anterior a 1360. Es considerada una de las obras más significativas del Ars Nova y está escrita íntegramente a cuatro voces, denominadas tenor, contratenor, triplum y motetus. Concebidas para voces masculinas, las dos primeras se mueven en un registro central de bajo, mientras las voces denominadas triplum y motetus se mueven en un registro de contralto (más grave en el caso del triplum).

Estilísticamente, las secciones de la misa pueden dividirse en dos grupos:

  1. Secciones en estilo isorrítmico: el Kyrie [6:12], el Sanctus [44:02], el Agnus Dei [50:32] y el Ite missa est [1:01:19], que son las secciones del Ordinario con los textos más breves.
  2. Secciones en estilo conductus: el Gloria [13:25] y el Credo [31:24], que son las secciones del Ordinario con los textos más extensos.

Puedes descargar la partitura de la Misa de Notre Dame de Machaut pulsando aquí.

Secciones de la Misa en estilo isorrítmico

Lo más destacable de estas secciones consiste en que en ellas el tenor entona la melodía gregoriana original, actuando así como soporte de la composición polifónica. No es nada fácil reconocer la melodía gregoriana mediante la simple escucha, pero si prestas atención a la partitura de la Misa comprobarás fácilmente que:

  • En el Kyrie [6:12], el tenor entona el Kyrie “Cunctipotens deus genitor” (puedes descargarlo pulsando aquí). Esto sí que puedes escucharlo también en el vídeo, dado que los intérpretes alternan en cada repetición del texto la versión monódica gregoriana con la polifónica de Machaut.
  • En el Sanctus [44:02], el tenor entona el Sanctus correspondiente a los tiempos de Adviento y Cuadragésima (puedes descargarlo pulsando aquí).
  • En el Agnus Dei [50:32], el tenor entona el Agnus Dei correspondiente a los tiempos de Adviento y Cuadragésima (puedes descargarlo pulsando aquí).
  • En el Ite missa est [1:01:19], el tenor entona una melodía no recogida en el Gradual Romano moderno.

Además de lo dicho, en estas secciones las voces graves (tenor y el contratenor) se diferencian netamente de las agudas (triplum y motetus) desde el punto de vista rítmico: Las primeras sostienen notas de valores más largos que las segundas, en ocasiones siguiendo patrones isorrítmicos (taleas). Por isorritmia se entiende que una voz esté reproduciendo un mismo patrón rítmico de forma repetitiva. Este procedimiento está indicado en la edición de Leo Schrade de la Misa de Notre Dame mediante números romanos situados al comienzo de cada talea:

  • En la primera sección del Kyrie [6:12] el tenor repite siete veces una talea de cuatro compases (p.1, romanos del I al VII).
  • En la segunda sección del Kyrie el tenor repite tres veces una talea de siete compases  (p.2, romanos del I al III).
  • En la tercera sección del Kyrie el tenor repite dos veces una talea de ocho compases  (p.3, romanos del I al II).
  • En la cuarta sección del Kyrie el tenor repite dos veces una talea de catorce compases (pp.3-4, romanos del I al II).
  • En el Sanctus [44:02], a partir del compás 16, el tenor y el contratenor repiten diez veces sendas taleas de ocho compases (pp.19-23, romanos del I al X).
  • En la primera sección del Agnus Dei [50:32], a partir del compás 6, el contratenor repite dos veces una talea de siete compases (pp.24-25, romanos del I al II).
  • En la segunda sección del Agnus Dei, a partir del compás 28, el contratenor repite dos veces una talea de nueve compases (pp.25-26, romanos del I al II).
  • En la tercera sección del Agnus Dei, a partir del compás 53, el contratenor repite dos veces una talea de siete compases (p.27, romanos del I al II).
  • En el Ite missa est [1:01:19], el tenor y el contratenor repiten dos veces sendas taleas de ocho compases (p.28, romanos del I al II).
Gloria - Ejemplo de hoquetus

Ejemplo de hoquetus en el Gloria de la Misa de Notre Dame de Machaut. Las dos voces superiores se entrecortan mutuamente. A la vez, la voz inferior realiza un ritmo fuertemente sincopado.

La isorritmia medieval (especialmente la practicada en el siglo XIV y el XV) no es fácil de percibir auditivamente, por un lado por la extensión y lentitud de las taleas (que resultan poco “pegadizas”) y por otro por la densidad de la polifonía, que la enmascara casi por completo. Su función es, por tanto, más de índole constructivo que perceptivo, aportando a la composición una racionalidad basada en las proporciones muy apreciada por los compositores medievales.

Por su parte, las voces denominadas triplum y motetus utilizan valores más rápidos y hacen uso de efectos rítmicos como el hoquetus. Este término, que significa “hipo” en latín, se utiliza para referirse al empleo de ritmos entrecortados por silencios, muy apreciados por los músicos del Ars Nova y que habían sido condenados en el decreto “Docta santorum” emitido por el papa Juan XXII en el año 1324/25.

Secciones de la misa en estilo conductus

Por estilo conductus nos referimos a un estilo de tipo homofónico, es decir, en el cual todas las voces utilizan las mismas figuras rítmicas en cada momento y marchan a la par. Es un estilo más ágil y apto para poner en música textos largos -como son los del Gloria [13:25] y el Credo [31:24]- sin que la composición musical se alargue demasiado.

Pese a que las melodías gregorianas originales no se integran aquí en la composición como era el caso de las secciones isorrítmicas, éstas siguen jugando un pequeño papel: Machaut (al igual que los polifonistas renacentistas) se atendrá al uso gregoriano consistente en que sea un solista quien entone la frase inicial (incipit) del Gloria y el Credo para dar el tono al coro, que se hará cargo del resto del canto. De este modo, pondrá en polifonía los textos a partir de la segunda frase, dejando así espacio para que el solista entone el incipit gregoriano:

  • En el Gloria [13:25], el solista entona la frase inicial de un Gloria del modo 1 (puedes descargarlo pulsando aquí), dando paso al “Et in terra pax hominibus…” polifónico de la misa de Machaut.
  • En el Credo [31:24], el solista entona la frase inicial de un Credo del modo 1 (puedes descargarlo pulsando aquí), dando paso al “Patrem omnipotentem…” polifónico de la misa de Machaut.

Un rasgo enigmático de las secciones en estilo conductus la ofrecen los brevísimos episodios solistas sin letra que entonan a dúo el tenor y el contratenor periódicamente (cc.20, 47, 65 y 98 del Gloria y cc.16, 33, 76, 99, 130 y 146 del Credo en la edición de Leo Schrade), y que ha alimentado la hipótesis de que estas voces fueran interpretadas por instrumentos musicales en vez de por voces.

Česky: Guillaume de Machaut

Guillaume de Machaut (Crédito fotográfico: Wikipedia)

Finalmente, cabe destacar el estilo isorrítmico predominante en los extensos “Amen” con los que concluyen tanto el Gloria como el Credo. En el caso del Credo, la isorritmia aplicada exhibe una notable sofisticación: El tenor y el contratenor repiten tres veces sendas taleas de 12 compases (pp.17-18, romanos del I al III), con la peculiaridad de que ambas taleas pueden dividirse en dos mitades (arábigos 1 y 2) de modo que la talea del tenor presenta estas dos mitades en orden inverso a como la hace el contratenor, un juego especular muy apreciado por el autor del famoso rondeau “Ma fin est mon commencement” y una muestra más del gusto medieval por las proporciones y los mensajes codificados.

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